Es la duda más común de quien monta su primera web: si los tres textos van en el pie y hablan de cosas parecidas, por qué no juntarlos. La respuesta es que responden a normas distintas, protegen intereses distintos y se dirigen a destinatarios distintos.
Comparativa rápida
| Documento | Norma | Responde a | Cuándo es obligatorio |
|---|---|---|---|
| Aviso legal | Art. 10 LSSI (Ley 34/2002) | Quién eres | Siempre que haya actividad económica |
| Política de privacidad | Arts. 13 y 14 RGPD + LOPDGDD | Qué haces con los datos personales | En cuanto recojas un solo dato personal |
| Política de cookies | Art. 22.2 LSSI + RGPD | Qué guardas en el dispositivo del usuario | Si instalas cookies no estrictamente necesarias |
El aviso legal: identificación
Su función es que cualquiera pueda saber con quién está tratando y dónde reclamar. Por eso contiene nombre o razón social, NIF, domicilio, correo electrónico y datos registrales. Se dirige tanto al usuario como a la Administración.
La política de privacidad: transparencia sobre los datos
Su función es informar a la persona cuyos datos se tratan. El artículo 13 del RGPD impone una lista tasada de información: identidad del responsable, finalidades, base jurídica, destinatarios, plazos de conservación, derechos y posibilidad de reclamar ante la autoridad de control. Es el documento con más contenido obligatorio de los tres y el que más cambia de una web a otra, porque depende de qué datos recojas y para qué.
Basta con tener un formulario de contacto, una newsletter o un sistema de comentarios para necesitarla. Incluso sin formularios, si tu web guarda direcciones IP con fines de analítica, ya hay tratamiento de datos personales.
La política de cookies: consentimiento técnico
Su función es explicar que se almacena en el dispositivo del visitante y obtener su consentimiento cuando no es imprescindible. Aunque nace de la LSSI, se solapa con el RGPD porque muchas cookies tratan datos personales. Va siempre acompanada de un aviso o banner: el documento por si solo no sirve para nada si las cookies se instalan antes de que el usuario elija.
Por que conviene separarlos
- Claridad: el RGPD exige información concisa, transparente e inteligible. Un texto de diez folios que lo mezcla todo no lo es.
- Enlaces independientes: el consentimiento de cookies debe enlazar a la política de cookies, y el de un formulario a la de privacidad. Con un único documento, el enlace lleva a un sitio impreciso.
- Mantenimiento: cambian a ritmos distintos. Añadir una herramienta de analítica solo afecta a cookies; cambiar de domicilio solo afecta al aviso legal.
- Trazabilidad: si tienes que acreditar que informaste de algo en una fecha concreta, es mucho más fácil con documentos separados y fechados.
¿Y las condiciones de contratación?
Si vendes online hay un cuarto documento: las condiciones generales de contratación, que regulan el proceso de compra, los precios, el pago, la entrega, el derecho de desistimiento de catorce días y las garantías. Pueden integrarse dentro del aviso legal, pero deben aceptarse expresamente antes de cada compra mediante una casilla no premarcada.
Puedes generar los tres documentos a la vez con nuestra herramienta gratuita.