Generador de firmas de correo

Rellena tus datos y mira cómo se monta tu firma mientras escribes. Cuando te guste, cópiala y pégala en tu cliente de correo. Gratis y sin registro.

Solo en tu navegador Tu nombre, tu teléfono y tu correo van dentro de la firma: los escribes para que la firma los enseñe, no para dárnoslos. No se envían a ningún servidor ni se guardan. Solo viajan si eliges que te mandemos la firma por correo, y eso lo decides tú aparte.

1 Elige un estilo
2 Tus datos

3 Imagen y color

Lo más compatible: la dirección de una imagen que ya esté publicada en tu web. Tiene que empezar por https.

El archivo no sale de tu navegador: se incrusta dentro de la propia firma. Ojo: algunos clientes de correo no enseñan las imágenes incrustadas. Si te pasa, usa la dirección de una imagen publicada.

Se usa en los enlaces, el cargo y los detalles de color de la firma.

4 Redes sociales

Se añaden como enlaces de texto, no como iconos. Un icono es una imagen alojada en algún sitio: muchos clientes de correo la bloquean y, la que sí se ve, le cuenta a alguien cada vez que se abre el mensaje.

5 Añadidos

Es la coletilla legal que muchas empresas ponen al final del correo. Ni es obligatoria ni impide nada por sí sola, pero si la quieres, aquí la tienes redactada.

Este mensaje y sus archivos adjuntos van dirigidos exclusivamente a su destinatario y pueden contener información confidencial. Si lo ha recibido por error, le rogamos que lo comunique al remitente y lo elimine.

Así queda tu firma

Se actualiza mientras escribes. Lo que ves es exactamente lo que se copia.

Escribe tu nombre y la firma aparecerá aquí.

Recibe tu firma por correo

Te enviamos la firma ya pintada, para que la copies del propio correo y la pegues, más un archivo comprimido con el HTML y las instrucciones de instalación.

Solo para eso. No te apuntamos a ningún boletín ni te escribimos después.

Cómo instalar la firma

Cada cliente de correo la guarda en un sitio distinto. Aquí tienes los más usados, paso a paso. Outlook va dos veces porque no se hace igual en el escritorio que en el navegador.

Gmail

  1. Copia la firma con el botón «Copiar firma».
  2. En Gmail, abre el engranaje de arriba a la derecha y pulsa «Ver toda la configuración».
  3. En la pestaña «General», baja hasta «Firma» y pulsa «Crear».
  4. Ponle un nombre y pega la firma dentro del recuadro con Ctrl+V (Cmd+V en Mac).
  5. Justo debajo, elige esa firma para los mensajes nuevos y para las respuestas.
  6. Baja del todo y pulsa «Guardar cambios». Si no lo haces, no se guarda nada.

Outlook (escritorio)

  1. Copia la firma con el botón «Copiar firma».
  2. En Outlook, ve a Archivo → Opciones → Correo y pulsa «Firmas…».
  3. Pulsa «Nueva», ponle un nombre y acepta.
  4. Pega la firma en el cuadro de edición con Ctrl+V.
  5. A la derecha, elige esa firma en «Mensajes nuevos» y en «Respuestas o reenvíos».
  6. Acepta para guardar.

Outlook en el navegador

  1. Copia la firma con el botón «Copiar firma».
  2. Abre el engranaje de arriba a la derecha y entra en Correo → Redactar y responder.
  3. En «Firma de correo electrónico», pulsa «Nueva firma» y ponle un nombre.
  4. Pega la firma en el recuadro con Ctrl+V.
  5. Elige esa firma para los mensajes nuevos y para las respuestas, y pulsa «Guardar».

Apple Mail

  1. Copia la firma con el botón «Copiar firma».
  2. En Mail, abre Mail → Ajustes (o Preferencias) → Firmas.
  3. Elige tu cuenta en la columna de la izquierda y pulsa el botón + para crear una firma.
  4. Desmarca «Usar siempre el tipo de letra por omisión» y pega la firma con Cmd+V.
  5. Abajo, en «Elegir firma», selecciona la que acabas de crear para esa cuenta.

Thunderbird

  1. Descarga la firma con el botón «Descargar en HTML».
  2. En Thunderbird, abre el menú y entra en «Configuración de la cuenta».
  3. Elige tu cuenta y marca «Adjuntar la firma de un archivo».
  4. Pulsa «Elegir» y selecciona el archivo que acabas de descargar.
  5. Cierra la configuración: se guarda sola.

Si al pegarla se pierden los colores es que se ha pegado solo el texto: usa Ctrl+V normal, no Ctrl+Mayús+V, que quita el formato a propósito.

Para qué sirve una firma de correo

La firma es lo único de cada correo que escribes que se repite siempre. Bien hecha, resuelve de un vistazo quién eres, a qué te dedicas y cómo localizarte, sin que nadie tenga que preguntarlo ni buscarlo.

Hecha en HTML, además, puede llevar tu color, tu logotipo y enlaces en los que se pincha: el teléfono marca, el correo abre un mensaje nuevo y la web se abre sola. Eso es lo que no da una firma escrita a mano en el cuadro de texto.

Preguntas frecuentes

¿Es gratis de verdad?

Sí. No hay registro, no hay marca de agua y no hay versión de pago. La firma que ves es la que te llevas.

¿Guardáis mis datos?

No. El nombre, el cargo y el teléfono que escribes van dentro de tu firma y se quedan en tu navegador. Lo único que registramos es que alguien ha usado la herramienta, sin saber quién. Tu correo solo se guarda si eliges que te enviemos la firma, y entonces te lo pedimos aparte y con una casilla que tienes que marcar tú.

¿Por qué no hay iconos de las redes sociales?

Porque un icono es una imagen que tiene que estar alojada en algún servidor. Muchos clientes de correo bloquean esas imágenes, así que la firma se vería rota; y la que sí se carga avisa a ese servidor cada vez que alguien abre tu correo. Con enlaces de texto se ve igual en todas partes y no depende de nadie.

¿Funciona en Outlook de escritorio?

Sí. Las cinco plantillas están montadas con tablas y estilos en línea justamente por eso: Outlook pinta el correo con el motor de Word, que no entiende las maquetaciones modernas. Una firma hecha con recursos actuales se ve bien en Gmail y se desmonta en Outlook.

¿Tengo que poner el aviso de confidencialidad?

No es obligatorio y, por sí solo, no impide que quien reciba un correo por error lo lea o lo reenvíe. Es una costumbre extendida en el mundo profesional y poco más. Lo ofrecemos porque mucha gente lo busca, pero la firma funciona igual sin él.